79cffb76-f6ec-4cb6-9e92-e97e5e9f274cImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contexto79cffb76-f6ec-4cb6-9e92-e97e5e9f274c


León, 7 de marzo de 2025.- Este viernes, 7 de marzo, la Unidad de pie y tobillo del CAULE ha realizado una nueva jornada de formación, la XI Jornada del Grupo Pie y Tobillo de Castilla y León, que este año ha versado sobre el pie cavo, con la asistencia de más de 120 especialistas del territorio nacional. En esta edición, colaboró el Dr. Monteagudo, referente nacional en patología de pie y tobillo. El Dr. Monteagudo realiza su labor asistencial en el Hospital Universitario Quirón y su actividad docente en la Facultad de Medicina de la Universidad Europea de Madrid, siendo en la actualidad el presidente de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía de pie y tobillo.

Cirugía en directo

A lo largo del día se impartieron diferentes ponencias a cargo de los integrantes de la Unidad de Pie y Tobillo, del Dr. Monteagudo, la Dra. Bezos y el Dr. Gutiérrez Carrera. También tuvieron lugar dos cirugías en directo, durante las cuales se mostró la técnica quirúrgica del pie cavo, y se resolvieron dudas, también en directo, explicando los pormenores para conseguir que estas intervenciones sean todo un éxito.

El evento fue inaugurado por la directora médica del CAULE, Elena Bollo de Miguel, que agradeció a la Unidad de pie y tobillo la organización de este y destacó su trabajo, al tiempo que animó a los participantes a conocer la ciudad y sus atractivos.

Integrantes de la Unidad de Pie y Tobillo del CAULEImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoIntegrantes de la Unidad de Pie y Tobillo del CAULE

La Unidad de Pie y Tobillo

La Unidad de pie y tobillo del CAULE se formó en el año 2009, siendo integrada por los doctores Francisco Madera, Jaime Sánchez y Óscar Fernández, añadiéndose al equipo la doctora Ana Rosa Trapote en el año 2021, debido al crecimiento exponencial que esta unidad ha tenido. La unidad realiza cirugías de ante, medio y retropié, del tobillo, lesiones deportivas, etc., disponiendo de cuatro consultas semanales en la que durante el 2024 se realizaron más de 5200 consultas. Además, es unidad docente acreditada por la Sociedad Española de Medicina y Cirugía de Pie y Tobillo, recibiendo de forma continua residentes de otros hospitales, que se añaden a los propios del CAULE, para completar su formación específica en materia de pie y tobillo, además de especialistas ya formados, que acuden para ‘super-especializarse’ en dicha materia. A esta actividad se añade una labor de colaboración con otros hospitales, bien recibiendo pacientes de hospitales de los que el CAULE es referencia, como el Hospital del Bierzo, o bien colaborando como cirujanos consultores en otros hospitales de la Comunidad de Castilla y León, o de autonomías limítrofes como Asturias.

En cuanto al volumen quirúrgico, la unidad realiza una media de 600 cirugías anuales, entre las que se incluyen unas 200 fracturas, 175 hallux valgus (juanetes), 20 hallux rigidus (artrosis dedo gordo), 30 pies planos, 15 pies cavos… y otras 250 cirugías entre las que se incluyen inestabilidades de tobillo, prótesis de tobillo, patología aquílea, artrosis de mediopié, etc.

El pie cavo

El pie cavo es una deformidad caracterizada por un aumento anormal del arco plantar, lo que genera una distribución irregular de la carga al caminar. En España, esta patología afecta hasta a un 10% de la población, según las series, pudiendo ser de origen idiopático (desconocido) o secundario a trastornos neurológicos como la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth. Existe una enorme variabilidad con relación al pie cavo, siendo una gran parte de estos asintomáticos. En aquellos pacientes con síntomas, estos pueden variar desde molestias leves hasta dolor intenso, inestabilidad y dificultad para encontrar calzado adecuado. En los casos más graves, puede haber alteraciones en la marcha e incluso ulceraciones que hagan de su día a día un inferno.

El diagnóstico del pie cavo se basa en una evaluación clínica y pruebas complementarias como radiografías y estudios biomecánicos. En los casos leves o moderados, se suele optar por medidas conservadoras, como plantillas personalizadas, fisioterapia y calzado adecuado para mejorar la distribución de la carga y aliviar el dolor. Sin embargo, cuando el dolor es persistente o hay una deformidad progresiva, la cirugía será nuestra única opción.

La cirugía del pie cavo ha de individualizarse debido a la enorme variabilidad clínica existente en esta patología, utilizando diferentes procedimientos quirúrgicos según la gravedad del caso, que pueden incluir osteotomías para realinear los huesos, transferencias tendinosas para equilibrar la musculatura y, en casos severos, artrodesis para estabilizar la articulación. La elección de la técnica depende del grado de rigidez del pie y de la afectación neuromuscular del paciente, que puede implicar una progresión gradual de la enfermedad.

El postoperatorio de la cirugía del pie cavo suele requerir inmovilización con escayola o férula, seguida de rehabilitación intensiva para recuperar la movilidad y la fuerza muscular. La fisioterapia es fundamental para optimizar los resultados y reducir el riesgo de recaídas. En general, los pacientes experimentan una mejoría significativa en el dolor y la estabilidad del pie, aunque el tiempo de recuperación varía según el procedimiento realizado. Gracias a los avances en cirugía ortopédica y a una mejor comprensión biomecánica, el tratamiento quirúrgico del pie cavo sigue evolucionando para ofrecer mejores resultados funcionales y calidad de vida a los pacientes.